|
|
Diana Krall Sus obras completas
Por El Capitán Tronado
Un día, aquella encantadora pareja que conociste durante las vacaciones te invita a ver el pisito. Después de las consabidas habitaciones de colorines, el despachito con el ordenador y el muestrario de muebles del IKEA, llegas a la habitación de matrimonio. Al contemplar los cuadritos sobre el cabezal, con fotografías de piedrecillas de río o de época, eso sí, de Nueva York, empieza uno a encontrarse mal. Se hace lo que se puede y lo más educadamente posible vuelves al salón, te sientas y tomas esa bebida fresquita que amablemente te ofrecen. Con la mejor de tus sonrisas sugieres dejar para más tarde la contemplación de las fotos de aquel viaje inolvidable. ¡Estoy salvado! Eso no te lo crees tú ni borracho, es entonces cuando sucede lo siguiente. Ella dice: - Mientras preparamos el aperitivo te voy a poner un disco que seguro que te gusta. Y te ponen un disco de... ¡Diana Krall! Piensas: - ¡Joder! Otra vez esta pesada... ¡Vaya mierda! ¡Estoy de esta tipa hasta los cojones!... - ¿Verdad que está bien? A mí me relaja mucho, es tan elegante... Y no contestas. No puedes. Tu educación tiene un límite. Lo que no parece tener límites es toda esta piara de cantantesrubiasdejazzqueparecenmodelos que ni cantan ni tocan una puta mierda. Son clones de cantantes Pop para un público de imbéciles que se cree muy intelectual y muy sensible. Esto no es más que puñetero Pop con apariencia de jazz, pero con menos ideas y riesgo aún. De hecho es como el Rock AOR pero en jazz para treintañeros y cuarentones cuyo máximo horizonte intelectual y sensible está en hojear cada domingo “El País Semanal”. “Si tuviera que tocar toda la vida “My funny Valentine”, me moriría” - Miles Davis “Si tuviera que escuchar toda la vida a Diana Krall me moriría, pero de aburrimiento” - El Capitán Tronado
¡Santiago y cierra esponjiforme!...
|
|