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EL GURÚ DE SANT GENÍS
La tecnología no siempre nos hace la vida más fácil. A veces, intentando programar el vídeo desesperadamente o procurando sin éxito desprecintar un CD, decidimos darle la razón al gran poeta Jorge Manrique, que dijo aquello tan bonito de “el pasado fue más guay”. Robert Cleydens, un estadounidense afincado en Sant Genís dels Agudells, parece suscribir esta tesis, y es de hecho el principal defensor de una corriente teórica denominada revisionismo tecnológico, que se asienta en la obra de filósofos como Hans Jonas o Jiménez del Oso. En uno de sus libros más célebres, titulado “De la letrina al inodoro. Historia de un trayecto equivocado”, Cleydens sostiene lo siguiente: “del mismo modo que el zeppelín dejó de fabricarse porque era peligroso y causaba muertes, también deberían ponerse en tela de juicio otros inventos que, aunque no sean mortíferos, molestan tanto o más que una patada en la huevada. Me refiero a cosas como por ejemplo el jodido cortacésped”. De hecho, la historia recordará a Robert Cleydens como el gran enemigo del cortacésped. El principal inconveniente de este aparato es, según Cleydens, el ruido que produce. “Yo me vine a la montaña para descansar, pero pronto me di cuenta de que uno no podía pasear tranquilamente sin oír el jodido ruido de fondo que producen estas dichosas motos con cuchillas. Pensé en lo que hacía la gente antes de que existiera el cortacésped y entonces lo vi claro: era necesario volver a las tiras de cera”. Cuando Cleydens propuso su idea a los vecinos de Sant Genís dels Agudells, comprobó asombrado que ya nadie recordaba que el césped se podía recortar empleando el método tradicional de las tiras de cera. “Es un método mucho más ecológico, no hace ruido y practicarlo relaja. Pensándolo bien, no sé por qué demonios se impuso el cortacésped”.
Cleydens con sus hijos Jordi y Gabriel.
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