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El ritmo frenético de la carrera en su último sprint, detrás pueden
apreciarse los rostros emocionados de los espectadores
Un
año más, la MAMELLA (Monjas Adoradoras de la Madre Eustaquia Libre
Ligazón y Autarquía) ha organizado la ya célebre CARRERA CARITATIVA,
destinada a recoger fondos para personas desfavorecidas y discapacitadas.
El acontecimiento ha tenido lugar este sábado en las inmediaciones del
Convento de las Contempladoras de Cristo, y ha contado con no poca
afluencia de público. A pesar del frío y del horario intempestivo - la
carrera empezaba a las seis de la mañana-, una multitud de fieles - en su
mayoría también descapacitados - aguardaba expectante el ensordecedor
disparo que, como es costumbre, indica a los participantes el comienzo de
la prueba. Una prueba, sin duda, nada fácil teniendo en cuenta la media de
edad de los corredores. Más bien deberíamos decir de las corredoras, pues
en la carrera se enfrentaban exlusivamente las hermanas que integran la
MAMELLA empujando, eso sí, las sillas que ocupaban los discapacitados.
Unas treinta monjas de edad avanzada han empujado pues, durante más de una
hora y por polvorientos caminos de carro, sus respectivas sillas. La Madre
Superiora ha sido la única corredora que ha tenido que abandonar la
carrera a la mitad, alegando que no podía luchar contra la obesidad del
interno que le había tocado. La ganadora ha sido la hermana Hermenegilda,
que empujaba la silla de Emilio. Los fondos recogidos se los repartirán la
monja ganadora y el afortunado interno, natural de Vallecas.
La hermana Hermenegilda
"Es
un placer para mí poderle ofrecer a Emilio estos dones con los que nos
obsequia el público, aunque también es importante el esfuerzo que se ha
empleado para ello. Aunque todos me feliciten a mí, el propio Emilio
merece parte del mérito. Se ha caído tres veces de la silla y ni siquiera
ha rechistado",
afirmaba emocionada la monja ganadora. Emilio también celebraba la
victoria aplaudiendo frenéticamente y reconociendo las dificultades de la
carrera al afirmar que le dolían los cataplines. Además de un sustancial
premio en metálico, Emilio pudo disfrutar durante la cena del trofeo
clásico de la Maratón, que, al tratarse de un galardón puramente simbólico,
debe ser devuelto a la MAMELLA.
Monjas e internos regresan al convento después de un día ajetreado
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Prótesis dorada, célebre trofeo simbólico del certámen
El
resto de los concursantes deberá probar suerte el año que viene, aunque
como premio de consolación Luis Aguilé obsequió a su audiencia
interpretando el tema Aimada Catalunya.
Después
de la carrera la MAMELLA organizó una comida para todos los
participantes. La alegría y el buen humor no se truncaron a pesar de una
pequeña discusión originada cuando la hermana Rosenda exclamó "nos
vamos a poner las botas" en presencia de Venancio, con las piernas
amputadas pero de talante avispado y protestón. El éxito general de esta
carrera caritativa ha sido reconocido por todos, lo cual indica que el año
que viene, si no sucede ningún imprevisto, las hermanas del Convento de
las Contempladoras volverán a mover las caderas. Quizá la Madre
Superiora decida contemplar la batalla entre el público, pues el esfuerzo
físico que tuvo que emplear en esta edición de la carrera la ha dejado más
bien inservible. Esta fue su reacción cuando se le sugirió la posibilidad
de repetir:

A
pesar de ello, las monjas podrán contar con nuestro apoyo siempre que
quieran ayudar a personas discapacitadas de forma amena, original y no
exenta de esfuerzo. Esperamos, pues, reencontrarnos de nuevo el próximo
año, dispuestos a ayudar cristianamente a todos los
internos que quieran a su vez practicar deporte■
[Redacción]
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Notícias breves
>>Estudiante de la facultad de filosofía se suicida
por estrés<<
El pasado jueves,
una empleada de Macrobiosis S.L. (agencia de limpieza de la U.B.) encontró
el cuerpo inerte de un estudiante de la facultad de filosofía de la
Universitat. El susodicho cuerpo pertenecía al alma de Anthony M., que se
había quitado trágicamente la vida varios días atrás, después de asistir a
una frenética clase del Dr. Alegre.

Anthony
M. era un pupilo sonriente y vivaz cuando estudiaba tranquilamente en
Cambridge.
El exceso de
trabajo, el estrés y, sobretodo, la impotencia que
sentía al no poder estar a la altura de lo que se le exigía llevaron a
este pobre alumno a su trágico final.
Anthony
era un estudiante extranjero de la Universidad de Cambridge
(en la que había obtenido el Premio Extraordinario de Licenciatura
y se había licenciado Cunilaudin), que estaba becado por la misma
Unviersidad para doctorarse en la UB y no pudo adaptarse al ritmo de
trabajo de la facultad barcelonesa. Su nota de
suicidio es corta y contundente: "Sólo
necesitaba un poco de tiempo para ir a la cafeteria, sólo
eso, pero vosotros con vuestras interminables listas de lecturas me habéis
hecho comprender que soy un cero".
Quizá su cuerpo,
que se mantendrá colgado durante varios días en la fachada de la
biblioteca "a modo de ejemplo de vagos y perezosos",
como indicó un profesor del primer departamento, sirva como ejemplo
a todos esos estudiantes extranjeros que con su pereza y malos hábitos de
estudio pervierten las disciplinadas costumbres de nuestros estudiantes■
>>La PEA
desarticula una red de contrabando de Coca - Cola <<
El grupo estudiantil
Pressioneu,
Estudiants Analfabets (PEA) ha desarticulado en la cafetería de la
facultad una red de contrabando de Coca-Cola, que pretendía burlar el
boicot a los productos estadounidenses en contra de la guerra de Irak,
aprovechando la ocasión para subir los precios de las latas. Los cinco
integrantes del comando han sido encerrados en el local de la PEA, y se
está estudiando la posibilidad de obligarles a escuchar "Neofatxes de
sempre" de LLuís LLach como castigo. Esta medida, sin embargo, ha sido
vetada por la Junta de la facultad, y el Observatorio de Bioética ha
advertido que el castigo vulneraba claramente los derechos humanos■ |