"Te cuento que en el momento vi que Platón tenía una
erección en las espaldas de Sócrates, y vi la insana hybris de su
aguijón, una erección interminable, desproporcionada que atravesaba la cabeza de
Paris como una idea sola y, después, el asiento de copista antes de deslizarse
lentamente, aún cálida, bajo la pierna derecha de Sócrates, en armonía, o
en sinfonía, con el movimiento de ese manojo de falo [ce faisceau de phallus],
las puntas, las plumas, los cálamos, los dedos, las uñas y los grattoirs,
las propias cajas de lápices que se orientan en la misma dirección"
(La obscenidad de la escena que Derrida imagina contrasta
con la castidad que Platón le atribuye a Sócrates (su negativa a tener
relaciones sexuales con Alcibíades y acaso con el propio Platón)).
Cita extraída del libro de Rorty
Contingencia, ironía y solidaridad