"En una mujer no corrompida, el impulso sexual no se manifiesta en absoluto, sino sólo el amor, y ese amor es el impulso natural de una mujer para satisfacer a un hombre...
La mujer que así renuncia a su personalidad y, no obstante, retiene al hacerlo su plena dignidad, necesariamente
cede a su amante todo cuanto tiene... En lo sucesivo su vida se convierte en
parte de la vida de su amante, lo cual queda apropiadamente evidenciado al adoptar su apellido...
Mediante el reconocimiento del matrimonio, el Estado
abandona todos los motivos para considerar a la mujer como
una persona legal. El marido ocupa su lugar. Su matrimonio la anula por
completo"
La ciencia de los derechos
"Si [una mujer] está casada, toda su dignidad depende de que esté debidamente
sometida a su marido y a éste le parezca que, en efecto, lo está... Ella tiene
la capacidad de recuperar su libertad, si así lo quisiera. Pero ahí está el
fondo de la cuestión: ella no puede desear racionalmente la libertad. Y además,
puesto que la relación con su marido es públicamente conocida, debe parecer a
todos cuantos conoce totalmente sometida y absolutamente entregada al hombre de
su elección. De ello se desprende que su marido es el administrador de todos sus
derechos y que ella desea afirmar tales derechos sólo en la medida en que él lo
desea...Las mujeres son inadecuadas para ejercer cargos públicos por las simples
razones siguientes: Los funcionarios públicos son responsables del Estado, y por
ello deben ser perfectamente libres y depender siempre de su libre albedrío...
De aquí que la condición exclusiva para que una mujer pueda optar aun cargo
público sería la promesa de no casarse. Pero ninguna mujer racional puede hacer
semejante promesa, ni tampoco el Estado puede aceptarla racionalmente, pues la
mujer está destinada a amar... Pero cuando ama tiene el deber de casarse y el
Estado no debe ponerle obstáculos para ello. Ahora bien, si una mujer que tiene
un cargo público contrajera matrimonio, se plantearían dos posibilidades: en
primer lugar, se sometería a su marido en asuntos relativos a sus deberes
oficiales, los cuales serían
totalmente contrarios a su dignidad femenina, pues no puede decir que se haya
entregado totalmente a su marido... La segunda posibilidad es que podría
someterse por completo a su marido, como requiere la naturaleza y la moralidad.
Pero en ese caso, ella dejaría de ser la funcionaria y él lo sería. El cargo
pasaría al esposo en virtud del matrimonio, como el resto de las propiedades y
derechos de la esposa. Pero esto es algo que el Estado no puede consentir"