"El marido y la mujer, aunque no tengan
más que un interés común, difieren lo bastante en la comprensión e
inevitablemente, a veces tendrán también diferentes voluntades, siendo, pues,
necesario que la ultima determinación (es decir, la regla) recaiga en alguien,
es natural que corresponda al hombre, por ser el más capacitado y el más fuerte"