"Herodoto se equivocó cuando dijo que una mujer se desprende de su recato junto con sus ropas. Todo lo contrario,adopta el recato en lugar de las prendas, y el marido y la esposa muestran el mayor recato como símbolo del gran amorque se profesan mutuamente...
La esposa no debe tener sentimientos propios, sino que debe acompañar al marido
en los estados de ánimo de éste,ya sean serios ya alegres, pensativos o bromistas.
Si un hombre carece de dominio u orientación en suvida privada y comete alguna indiscreción con una prostituta
o sirvienta, la esposa no debe tomárselo a pecho ni enfadarse, razonando que,
por respeto a ella, no la hace participar en sus borracheras, excesos y actos lujuriosos conotras mujeres...
Ni el oro ni las piedras preciosas ni las ropas de colorescarlata hacen a la mujer más decorosa, sino todo aquelloque dota a su aspecto de dignidad, disciplina y vergüenza"