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Del origen de la filosofía, esa disciplina de disciplinas, instrumento de instrumentos, ciencia de ciencias, y demencia de demencias; se ha dicho demasiado. Hasta ahora, todo lo dicho, era paja. Hemos oído decir que la filosofía nace del asombro. Lo cual nos llevaría a pensar que la auténtica pregunta filosófica, la pregunta par excellence es el «¿uh?» o el «¡Ouch!» homeroniano[1]. O que, como dijo aquél loco de las calculadoras que fue Pitágoras[2], la filosofía es lo que se gesta en la mente (¿mente?) de los hooligan, aunque, quizá, estos no son un ejemplo paradigmático de posición contemplativa en un estadio deportivo. Sea lo que fuere que dijeran todos los anteriores a mí, estaban equivocados. Pajas mentales. Basura. Cannaille. Décadence.... ¡Basta! ¡Basta! Ya es hora de que nos miremos las manos y veamos que las tenemos manchadas. ¿Nosotros también? Sí, nosotros también. Sobre todo nosotros. Nosotros los filósofos. Nosotros los hiperbóreos. Ya es hora de descubrir la verdad. La verdad no cristiana, no moral. Pues existen verdades tales. Y reconozcamos lo que todos ya sabemos e ignoramos. Demos un paso más allá del borde del precipicio y proclamemos de viva voz: ¡Me dedico a la filosofía porque tengo una vida sexual aburrida! ¿Habéis visto las fotos y retratos de los filósofos que estudiamos? ¿Habéis visto las caras amargadas de vuestros profesores de filosofía? ¿Queréis acabar así? En esta sección pretendemos demostrar esta tesis y mostraremos las pulsiones sexuales implícitas (y no tan implícitas) en la obra (y vida) de los pervertidos reprimidos a los que estudiamos y leemos. Referencias sexuales, a la luz de las cuales, toda la doctrina de un filósofo queda explicada. Además, de este modo, descubriremos realmente, no ya cuales eran sus problemas, sino nuestros propios problemas y deficiencias. ¡No pienses, folla! De este modo dejaremos de perder el tiempo y haremos algo útil y con sentido. Un sí, un no, una línea recta, una meta... El director de esta sección se compromete (debido al éxito de crítica y público que está teniendo esta sección) a crear también una sección llamada Grandes contribuciones a la historia de la filosofía hecha por filosofos españoles contemporáneos, en la cual trataremos de demostrar (en contra de lo que pueda parecer) que Fernando Savater sí es filósofo riguroso y que Deseo de ser piel roja realmente tiene coherencia lógica (Esponjiforme Entertainment S.L. regalará un ejemplar del Tractatus en versión original japonesa a quien sea capaz de formulizarlo). -------------------------------------------- [1] Vd The Simpons(R), Matt Greonning, Springfield, 200210. [2] Si leemos cualquier tratadillo de mèrde de psicología barata (y no barata) podremos comprobar que lo que padecía aquél santo varón no era otra cosa que neurosis obsesivo-compulsiva, no obstante, este tema lo trataremos con más profundidad en «The psicoticophilosophical vision of the mental rotation. Enquires about Pythagoras», que aprecerá en la revista Chicken & anal Philosophy for subnormals.
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