Siento haberte llamado guarra, pero hija mía, llevas 5 días con la misma camiseta sucia, a ver si te la lavas un poco. Yo no te lo dije con maldad, esperaba que llamándote guarra te dieras cuenta de que ibas hecha una porquería. Pero se ve que, como tienes los oídos llenos de cera porque no te lavas, pues no me has oído. Por eso lo escribo, espero que los ojos sí te los laves y no te haya salido una capa de mugre.
Besitos, mi anti-higienica compañera, que el otro día me hablaste y me llegó el olor del infierno a lo más profundo de mi ser.
Como ves no me arrepiento mucho porque lo hago por tu bien, y si tú me cayeras mejor te regalaba un jabón para que te quites la suciedad, que te van a salir costras.
Grado de arrepentimiento: 1 sobre 10.Firmado: Angelita.