Perdón por ser un nerd que vive en bibliotecas y entre libros de filosofía... por no gustar del cine cuando tú lo adoras. Perdón por quejarme siempre cuando llegas cinco minutos tarde y no reconocer cuando llego media hora después... por maltratar a la hija del diablo y hacerte levantar temprano para repararla... Perdón por tener siempre un pie en las nubes y el otro en la nada... por no ver el mundo como los demás lo ven... perdón por tener una cabeza revuelta, piercing de niño, mecha de "Tongolele", dientes de Emiliano, ojos dormidos y senos peqeños... perdón por no tener pecas en la espalda ni sublime belleza; por mantener mi idealismo y querer cambiar el mundo con un solo dedo, con una sola nota, con un solo color... Perdón por no creer en un amor eterno ni en tu puntualidad, ni en tu memoria... Perdón por ser vegetariana mientras tú eres un ávido degustador de carnes magras y rojas... Perdón por hacerte caminar cuando estás cansado, por hacerte reir cuando tienes sueño, por hacerte hablar cuando buscas silencio... Perdón por entrar de manera vehemente en tu vida y llenarla de tonta monotonía... por ser "rara" mientras las demás son simplemente una maravilla... Perdón por no terminar esta lista, por no recordar tantas cosas por las que debes de odiarme... sólo una última cosa: perdón por tener corazón y por apresarte dentro de él, entre la humedad de la nada y la frialdad de mis recuerdos...
Grado de arrepentimiento: 10 sobre 10.Firmado: Nerd sin remedio.