Pido perdón a muy diversas cosas que en este mundo y esta vida he llegado a realizar.
Te pido perdón a ti, María Luisa, por serte infiel. Y a Josefina, Angelina, Estercita y María Lola... y en último término, a Fernando Enrique.
No obstante te casaste conmigo, María Luisa. Y te pido perdón por haberte engañado siempre. Es cierto que cada semana te digo lo mismo... pero te prometo que esta vez va en serio.
Pido perdón a todos aquellos hombres a quienes ofendí e hice pasar un mal rato. En quienes reinó la injusticia y la falta de valores en aquellos momentos puntuales tan importantes en sus creencias y ánimas. Pido perdón a todos ellos. No volveré a arbitrar nunca más un partido de fútbol.
Espero que me disculpen también todas aquellas personas a quienes pude zaherir en cuanto a su ideología religiosa, en mis muy muchas blasfemias, y espero que me perdonen... ¡Me cago en Dios como no me perdonen!
Y ahora le toca el turno a mi señora esposa María Luisa. Te pido perdón por no haberte dicho la verdad... Pero te juro que esta vez será la última...
Disculpen también todos aquéllos que se han sentido ofendidos con la redacción de esta confesión. Porkeh la berdaz llo e yntentadoh heskribir lo megor ke e pudydo.
No me gustaría despedirme sin antes disculparme con mi conciencia, a la que he intentado constantemente llenar de ambientes de alcohol, tabaco, drogas y prostitución... sin éxito alguno.Ahora sí, me despido de vosotros y espero que Maria Luisa me perdone esta vez... pues esta vez será la definitiva.
Grado de arrepentimiento: 10 sobre 10. Firmado: José Alfredo.