A mi marido

Pido perdón a mi marido, que es médico, por ponerle los cuernos con varios enfermeros. Él siempre me dice que hago muchas horas extra!!! Pero me lo paso bomba. Te quiero Pablo, ya sé que siempre me dices que eres ateo y que nuestro cerebro almacena todos nuestros insultos, infidelidades, por eso te quiero pedir perdón ante la gente para que mi cerebro subconsciente se limpie de tantos cuernos.
Grado de arrepentimiento: 5 sobre 10.
Firmado: Pepi Pisuerga.

A la persona que compartió conmigo

La conciencia no me deja, y aunque quizás no vas a visitar esta página, quiero que el mundo se entere de lo mal que me porté contigo, porque te hago sufrir, y sabes que esa no es mi intencion porque te sigo queriendo, y lo haré hasta el fin de mis días. Te quiero, te adoraba pero ya dejé de hacerlo, ahora eres mi invencible locura apasionada... eres el que me inspiras a seguir en las mañanas. Bye, besos.
Grado de arrepentimiento: 6 sobre 10.
Firmado: Yesenia.

A varias personas

Pido perdón a muy diversas cosas que en este mundo y esta vida he llegado a realizar.
Te pido perdón a ti, María Luisa, por serte infiel. Y a Josefina, Angelina, Estercita y María Lola... y en último término, a Fernando Enrique.
No obstante te casaste conmigo, María Luisa. Y te pido perdón por haberte engañado siempre. Es cierto que cada semana te digo lo mismo... pero te prometo que esta vez va en serio.
Pido perdón a todos aquellos hombres a quienes ofendí e hice pasar un mal rato. En quienes reinó la injusticia y la falta de valores en aquellos momentos puntuales tan importantes en sus creencias y ánimas. Pido perdón a todos ellos. No volveré a arbitrar nunca más un partido de fútbol.
Espero que me disculpen también todas aquellas personas a quienes pude zaherir en cuanto a su ideología religiosa, en mis muy muchas blasfemias, y espero que me perdonen... ¡Me cago en Dios como no me perdonen!
Y ahora le toca el turno a mi señora esposa María Luisa. Te pido perdón por no haberte dicho la verdad... Pero te juro que esta vez será la última...
Disculpen también todos aquéllos que se han sentido ofendidos con la redacción de esta confesión. Porkeh la berdaz llo e yntentadoh heskribir lo megor ke e pudydo.
No me gustaría despedirme sin antes disculparme con mi conciencia, a la que he intentado constantemente llenar de ambientes de alcohol, tabaco, drogas y prostitución... sin éxito alguno.Ahora sí, me despido de vosotros y espero que Maria Luisa me perdone esta vez... pues esta vez será la definitiva.
Grado de arrepentimiento: 10 sobre 10.
Firmado: José Alfredo.

A mi cerebro

¡Perdóname, Oh, cerebro mío! El sentimiento de culpabilidad no me deja dormir por las noches. Despierto angustiado, postrado sobre un sudoroso lecho, ante el temor a que no me puedas perdonar nunca. Desde pequeñito evitaba comer pescado siempre que podía, aún sabiendo lo bueno que era para tí el Fósforo. Nunca supe valorar el servicio que me prestabas. Fui creciendo y empecé a embriagarte con sustancias etílicas, que no te hacían ningún bien. También te adormecía con cannabis, y en fin... con otras sustancias que te iban destruyendo poco a poco. Tampoco supe calibrar el dolor que te inflingía cuando otro miembro de mi cuerpo, demandaba la sangre que tú tanto necesitabas, y yo te la quitaba a tí para enviársela a él. ¡Dios! Perdóname si puedes, cerebro mío. Pero he de decirte que todo esto lo hacía inconscientemente. Ya no era un temprano adolescente cuando este daño lo empecé a perpetrar conscientemente, sumido en una especie de espiral de perversión provocada por una voluntad logofóbica. Pero bueno, que te voy a decir que no sepas... Más alcohol, cafeína, glucuronolactona, taurina, glutamato, y así una larga lista de venenos que te suministraba, y te iban matando poco a poco. Sé que no tengo disculpa posible, pero quiero que sepas que obré así por desengaño. Me dijeron que las razones lógicas con las que me dotabas sólo eran una mera autojustificación. Que en realidad tan sólo pensabas con el paleocortex, y eso fue algo que no pude encajar. Quería pedirte perdón especialmente, por haberte obligado a leer "Ser y tiempo" de Heiddeger. Sé que después de aquello, ya no eres el mismo. En fin... sólo quería pedirte las más sinceras disculpas y rogarte de rodillas una segunda oportunidad... sin tí... ¡¡¡Dios!!! Sin tí no sé lo que haría. Si quieres... podríamos empezar de nuevo... sin rencores... y juntos, acabar la carrera. Estoy totalmente a tu merced. Si decides darme otra oportunidad, hazmelo saber. Te quiere, tu cuerpo.
Grado de arrepentimiento: 10 sobre 10.
Firmado: Su cuerpo.

A los erizos

Jamás tuve problemas con ningún animal de la naturaleza. Siempre los amé a todos. Sí que es verdad que he matado arañas y mosquitos, pero intentaba evitar que me picaran, jamás me movió el odio. Es por esto por lo que quiero pedir perdón a los erizos por sufrirles tanta inquina, cuando ellos no tienen la culpa de nada. El motivo, erizos, es vuestro compañero de especie, ese que se mete en el televisor a anunciar una aseguradora. Mis ganas de quemarlo a veces me hacen desear que todos ardáis con él. Erizos, ese amigo vuestro está dañando muchísimo vuestra imagen para con la sociedad. Sed responsables y matadlo con presteza.
Grado de arrepentimiento: 7 sobre 10.
Firmado: Airos.

A la Realidad

Te pido perdón, Realidad, por intentar evitarte y no dar la cara cuando me requieres. También por evadirme a mundos inventados en esos días en que no me apeteces.

Te pido perdón por estos años negándote. Hoy he visto el camino y voy hacia tí. Justo en lo más alto de un puente. Hacia el vacío.
Grado de arrepentimiento: 1 sobre 10.
Firmado: Informático en apuros.