A Still

Still, aún no me explico qué ocurrió para que esa palabra tan insignificante, "enjuiciar", montara, ella solita, la batalla campal que montó. Por un lado, la próxima vez que te la traigas a cuento con esa dicción tan solemne, avisa. Así me visto de verde y me vengo armada hasta los dientes para la ocasión. Por otro lado, perdóname por ser tan sumamente cabezota y, de paso, disculpa a las caipiroskas, que no ayudaron en nada. Ya tú sabes, mi amor, que cuando dejo de vocalizar, es cuando más te quiero.
Grado de arrepentimiento: 5 sobre 10.
Firmado: Wondy.