Hace tiempo que estoy inmerso en el análisis de la obra de Günter Fritha,
uno de los filósofos de la física más interesantes del siglo veinte. Mi
intención era elaborar un estudio exhaustivo que sintetizara sus principales
teorías sin renunciar por ello al rigor expositivo, para publicarlo en esta
misma web, junto con mis traducciones de la obra de
Portamnor. Lamentablemente, esta tarea va a llevarme más tiempo del
previsto, pero de momento les obsequio con algunos fragmentos que considero
interesantes.
Extractos de la obra "Günter
Fritha. Una biografía", de Fred Laden:
Günter Fritha
"Conocí al doctor Fritha en una de las muchas conferencias que dio en el
Hammersmith Odeon. Fue en 1956, cuando sus teorías acerca del movimiento de
los cuerpos habían sido plenamente aceptadas por la comunidad científica.
Por aquel entonces aún mantenía intactas sus facultades mentales, que acabó
perdiendo seis meses después al intentar demostrar sin éxito que los
diabéticos padecían algun tipo de deficiencia mental. Pero aquello fue un
desgraciado acontecimiento en la vida de este ilustre científico, que aún
hoy es estudiado y venerado en las más prestigiosas universidades"
"El doctor Fritha pensaba que todo en la vida podía ser explicado
racionalmente. En su obra
Fragmentación de la luz llegó a afirmar lo siguiente:
Todos los acontecimientos de
este mundo tienen una explicación racional, y aquellos asuntos que se
resisten al análisis científico dan asco y pueden irse al carajo.
Podemos comprobar que el discurso del doctor Fritha era siempre contundente
e incluso agresivo, lo cual le causó algunos problemas, sobretodo en los
inicios de su carrera como científico. Sin embargo, con el paso del tiempo
fue moderando su retórica, y ya en sus últimos ensayos encontramos
sentencias llenas de sensibilidad y dulzura del estilo Buda es bueno y me quiere
o la música es un sentimiento
lleno de amor y bueno para mí y para el mundo"
Algunos aspectos
interesantes de su teoría sobre el movimiento de los cuerpos y la fuerza de
la gravedad:
Dicha teoría parte de dos supuestos que deben ser aceptados para que todo lo
que de ellos se sigue tenga algún sentido:
Primer supuesto:
si yo estoy sentado en una silla, no puedo estar regando un jardín de pié en
Octubre.
Segundo supuesto:
puede ser que a mí me duela algo y que a ti te duela algo, pero mi algo no
es tu algo, aunque seamos muy amigos.
Fritha realizando uno de sus experimentos
Apoyándose en estos dos supuestos, y contradiciendo los postulados de la
física newtoniana, Fritha define la fuerza de la gravedad a partir de la
siguiente fórmula:
Fm-M = G. [epit . 2. Ica] / n
Siendo n una letra
parecida a la ene pero en cursiva, epit. la abreviatura de
'epicentro' e Ica.
tres letras dispuestas una al lado de otra y terminando con un punto (todo
ello también en cursiva). Partiendo de esta fórmula, Fritha cree haber
elaborado un sistema en el cual un cuerpo cualquiera, a pesar de tener
tendencia a ejercer una fuerza sobre la superfície, puede abstenerse de
hacerlo cuando lo cree necesario. Es lo que el propio físico mostró
arrojándose desde un tejado en plena luz del día.
Tras unos días de reposo, Fritha dio por concluido el experimento
antinewtoniano (como él mismo lo había bautizado), satisfecho por haber
mostrado que, efectivamente, y siempre en el marco de su teoría de la
gravitación universal reelaborada, un cuerpo cualquiera podía desafiar un
poco (la expresión 'un poco' fue objeto posterior de discusión, aunque
entrar en ella nos apartaría de nuestro objeto de estudio) la tendencia
natural a dirigirse hacia el suelo.