Hans Rattel fue profesor de filosofía medieval en Cambridge. Alemán de
nacimiento, se trasladó a Inglaterra a los tres años e ingresó en una
guardería para niños superdotados. A los seis años hablaba alemán, inglés,
latín y una variante extraña del andaluz. También solía mantener largas
conversaciones en braille con sus compañeros. A los veinte años abandonó la
guardería y fue aceptado en Cambridge, donde se especializó en filosofía
medieval, obteniendo finalmente una plaza de profesor y de parking.
Rattel era el típico catedrático aburrido y sesudo. Sus alumnos le llamaban
“caratruño” cariñosamente, y a él no parecía disgustarle. Habría pasado a la
historia como uno de los grandes expertos en filosofía medieval, pero se
hizo famoso por otra razón que no tiene nada que ver con lo académico.
Rattel es aún recordado en Inglaterra porque murió empalado.
Hans Rattel
Todo empezó en 1962, cuando uno de sus alumnos le preguntó si tenía algún
pariente que se dedicara a la música heavy. Rattel lo negó rotundamente, y
entonces el alumno le enseñó un par de discos de un grupo llamado “Los
riñones de tu padre”. Rattel pudo comprobar por sí mismo que en la lista de
agradecimientos de ambos discos aparecía su nombre y su apellido, el cual
era muy poco frecuente. Rattel contactó con todos los miembros de su familia
residentes en Inglaterra. Ninguno de ellos estaba relacionado con la música
heavy ni conocía a ningún Rattel que lo estuviera. Uno de sus primos lejanos
confesó que sufría ataques de histeria, pero nunca le daba por la música
sino por la bebida.
Intrigado, Rattel acudió a una tienda de discos underground recomendada por
su alumno y comprobó con estupor que aparecía en todos los discos de aquel
extraño grupo, siempre en los agradecimientos. Pero había algo mucho más
grave: descubrió que su propia cara salía en la portada de uno de los
singles, titulado “Singin’ In The Pain”. La imagen de su rostro había sido
extraída sin lugar a dudas de una de sus obras, concretamente de un estudio
sobre la filosofía de Plotino. Rattel nunca había sido partidario de
insertar su foto en la solapa de sus libros, y ahora descubría lo mucho que
se había equivocado al ceder a las exigencias de la editorial. El encargado
de la tienda de discos le explicó a Rattel que “Los riñones de tu padre” era
uno de los grupos más radicales del momento. En uno de sus conciertos, el
bajo y el vocalista jugaron a fútbol con una cabra y la mataron a patadas.
Sin embargo, desconocía las influencias del neoplatonismo en su música. Al
ver que Rattel era quien aparecía en la portada del “Singin’ In The Pain” le
pidió un autógrafo, pero él huyó de la tienda sin concedérselo.
Rattel siguió con sus investigaciones después de la visita a la tienda de
discos. Llamó a la discográfica del grupo y obtuvo la dirección a la que sus
miembros recibían las cartas de los fans. Por mucho que insistió, no
quisieron facilitarle ningún teléfono de contacto. Escribió una carta en la
que pedía explicaciones e incluso amenazaba a los miembros del grupo con
denunciarles por haber usado su fotografía. Al poco tiempo le llamó el
vocalista del grupo y le dijo que estaba muy interesado en conocerle. Le
explicó que la teoría de la emanación de Plotino había inspirado muchas de
las letras de sus discos. Siguió hablando de ello cuando quedaron finalmente
en el local de ensayo del grupo. Hammerblood, el vocalista en cuestión,
creía firmemente en la teoría plotiniana. “Todos emanamos del alma del
mundo, que es Dios”, aseguró. Ambos estuvieron discutiendo ampliamente sobre
el neoplatonismo, mientras el resto del grupo bebía y esnifaba coca. Rattel
discutió algunas de las premisas de Hammerblood. Le acusó de interpretar a
Plotino de un modo demasiado simplista. La tensión aumentó, Hammerblood se
puso nervioso, pero Rattel fue incapaz de desviar el tema: su pasión por el
rigor superaba el temor suscitado por la mirada de aquel joven radical.
Rattel fue imprudente. Descubrió demasiado tarde que es mejor darle la razón
a un tonto que morir empalado.