2/27/2005

Miss Buena Persona 2005

Los esponjiformes estamos todo el día dándole vueltas a la cabeza, como la niña del Exorcista, pensando en nuevos proyectos. Y lo que ahora nos tiene obsesionados es la futura organización del concurso "Miss buena persona 2005". Se trataría de reunir a las mujeres con más belleza interior de nuestro país, las cuales serían evaluadas por un comité de sabios (ya saben, Fernando Savater, Emilio Lledó, King África, etcétera). Si el proyecto tuviera el éxito deseado, podríamos organizar más adelante el concurso "Miss ojos bonitos" e incluso el "Miss no, si simpática es". De momento hemos localizado a las siguientes candidatas:

Petra Vélez, doctora en filosofía por la Universidad de Cuello Alto (Stanford)

Katy Lumumba, voluntaria de la Cruz Roja

Cristina Palautordère, monitora de "Els pardalets de Gràcia" y ex-monje de Montserrat

Todo esto es muy bonito, pero no nos engañemos: para llevar a cabo un proyecto de tamaña envergadura es imprescindible contar con apoyo financiero, es decir, con dinerito sesual. Muchos de nuestros proyectos han fracasado precisamente por la falta de recursos económicos. Fue especialmente triste tener que renunciar, hace poco más de dos años, a la creación de una discoteca para sordos en el Ensanche barcelonés.

Estamos preparando los trámites necesarios para obtener algunas subvenciones (nos han dicho que en nuestro país, si haces algo en catalán, sea lo que sea, te lo pagan aunque no te llames Ventura Pons). Si alguno de ustedes desea colaborar, rogamos se ponga en contacto con nosotros para que le facilitemos un número de cuenta bancaria.

2/16/2005

Lección de antropología 4



En esta nueva lección de antropología les hablaré del famoso ataque de los perros carrinclones, ocurrido hace poco más de treinta años en la pequeña localidad de Valdecaignes. El verdadero germen de este terrible ataque fue la llegada al pueblo de un joven americano, Irving Plot. Plot decidió abrir una tienda de animales en la calle mayor de Valdecaignes, y trajo de su país una legión de perros falderos. Las gentes del lugar quedaron realmente impresionadas al ver a tan curiosos animales. El único perro que habían visto hasta entonces, Ignacio Vélez, padecía una suerte de autismo y apenas soltaba dos o tres aforismos de vez en cuando. El caso es que los perros del señor Plot despertaron el instinto maternal de las mujeres del pueblo, las cuales acudieron a la tienda en masa, y en poco más de media hora agotaron todas las existencias.

Irving Plot no se conformó con el éxito obtenido e importó de los Estados Unidos todo tipo de accesorios para los perros falderos:


Biberones


Laca para el pelo


Vestiditos

Y un largo etcétera (más o menos como este: etcéteeeeeeeeeeeeeeraaaaaaaaa)

El antropólogo Jimmy Herder visitó Valdecaignes en uno de sus trabajos de campo (era payés) y apuntó lo siguiente: “el pueblo es bonito, tiene plantas, adoquines y criaturas desdentadas. Pero lo que realmente sorprende es la cantidad de mujeres que pasean por la calle sosteniendo en sus brazos a dos o tres perros falderos, que parecen clones vestidos como David Bowie en sus mejores momentos”. En esta descripción el antropólogo empleó la expresión inglesa “Carrying Clones”, que los antropólogos españoles adoptarían posteriormente, refiriéndose a los perros falderos como “perros carrinclones”. Más adelante, la expresión “carrincló” pasaría a significar en catalán “algo ridículamente cursi” (consultar el diccionario del IEC).

Dos días después de que Herder abandonara el pueblo, tuvo lugar el célebre ataque de los perros carrinclones. El día 3 de Noviembre de 1970 fueron halladas muertas en un descampado veinte mujeres, cubiertas de escupitajos de perro. A su alrededor, había un montón de vestidos para perros, correas doradas y lacitos de seda. De los perros carrinclones no se volvió a saber nada.


Este suceso debería hacernos pensar en lo perjudicial que puede ser en ocasiones este afán que tiene el hombre de dominar y domesticar su entorno natural. Los perros carrinclones no querían ser tratados como criaturas de tres meses, la mayoría de ellos había alcanzado la madurez e incluso alguno era catedrático. El hecho de que les cubrieran con vestidos llenos de encajes, lacitos y cadenitas les hacía sentirse tan ridículos como nos sentiríamos nosotros en su situación. Los valdecaignenses aprendieron aquel trágico mes de Noviembre lo importante que es mostrar empatía para con los demás, incluidos los perros. La empatía, precisamente, es un concepto importantísimo en la teoría antropológica de Herder, expuesta en obras tan relevantes y recomendables como “Carrying Clones and the Origins of Rage”.

2/15/2005

Píllalo, que es gratis


En estos momentos, gran parte de la población española está poniendo esta cara. Y todo por culpa de la epidemia de gripe que acecha a nuestro continente desde hace poco más de un mes. La situación es tan grave que da como cosa salir a la calle y ver a la gente luciendo semejante careto. Pero es que con la gripe el personal no sólo se vuelve feo, sino tonto también. “Los hospitales están saturados”, nos informa la prensa. ¿Pero saturados de qué? Si tú sabes que hay una epidemia de gripe, y un buen día te levantas con todos los síntomas de la gripe (bien conocidos por todos, dicho sea de paso), ¿para qué demonios vas al hospital? ¿Para que te confirmen lo que ya sabes? ¿Para que te receten lo que ya sabes que tienes que tomarte en estos casos? ¿La gente es tonta o qué? Si ha habido una cadena de robos en el edificio donde resides y un buen día regresas a casa y han desaparecido todos tus muebles, ¿vas a pensar que han sido abducidos por extraterrestres? ¿Es que ni siquiera somos capaces de llevar a cabo un sencillo proceso inductivo?

Pero no nos engañemos. La gente no es tan idiota. Lo que pasa es que aquí los hospitales son gratuitos, y por eso la gente acude a ellos en masa. Cuando las revistas esas cutres regalan, pongamos por caso, una visera de plástico, el personal las compra porque sabe que la visera sale gratis. Y si regalaran la funda de un microscopio, pues también las compraría. Somos así de raros, oigan.

¡Hospitales de pago ya!

2/04/2005

Entre líneas



Este caballero de mirada penetrante es Ulf Bluck, un parapsicólogo alemán que asegura que puede describir el carácter de una persona, e incluso predecir su destino, leyéndole las líneas del culo. Afirma que el proceso es exactamente el mismo que el de la lectura de la palma de la mano.



No voy a ser yo quien ponga en duda este sistema. Sin embargo, alguien podría preguntar lo siguiente: si efectivamente se lee lo mismo en el culo que en la palma de la mano, ¿por qué demonios el señor Bluck elige leer el culo de sus clientes y no se conforma con las manos? He estado reflexionando sobre ello, y mi conclusión es la siguiente: es muy recomendable consultar varias ediciones a la vez cuando se realiza una lectura atenta y rigurosa, esto lo aprendí en la facultad. Siempre hay matices, errores de traducción o de trascripción que pueden dificultar la correcta comprensión del texto. Bluck no es un pervertido, es un competente hermeneuta.

2/02/2005

Vértigo antes y después

Los esponjiformes pensábamos que nadie tenía tanto tiempo libre como los estudiantes de filosofía: estábamos equivocados. Resulta que el mundo está plagado de gente que no tiene nada más que hacer que reflexionar sobre las implicaciones éticas de la naturaleza espiritual del automóbil, o recorrer las calles de San Francisco fotografiando los escenarios de la película Vértigo de Hitchcock, para ver cómo han evolucionado. El resultado no deja de ser curioso, ahí va un ejemplo:

En la película:



Ahora:


2/01/2005

La anguila sexagenaria

Ahora a los alumnos de la facultad de filosofía les ha dado por enviarnos fotografías. Esperamos que no se cansen, porque la última imagen que hemos recibido no tiene desperdicio:



En el concurso Palangre Research hubiera quedado en muy buena posición, especialmente en la sección erótica. Pobre hombre, exhibe orgulloso su presa y no se percata de que se le está escapando la anguila. Realmente, pensar que hay sexagenarios que corren por ahí sin ropa interior resulta estremecedor. Ello me sugiere el título de una posible película de serie B: "El ataque de las anguilas sexagenarias".