Recuerdos
No se si recordarán ustedes las muñecas de papel: eran como las Barbies, pero planas como una tabla. 

Debo reconocer que me pasaba horas jugando con la mía que, como curiosidad, les diré que tenía una cabeza enorme. Básicamente la vestía y la desvestía, que era lo único que se podía hacer. Sin embargo, no son estos los recuerdos que quiero evocar, sino otros.
Sabrán ustedes que los esponjiformes estudiamos Filosofía. En aquellos tiempos disponíamos de mucho tiempo libre –es lo que tiene el dedicarse a pensar–, que aprovechamos para crear algunas de nuestras mejores obras como, por ejemplo, la mítica Colección de Muñequitos Docentes. Otros proyectos, menos afortunados, no prosperaron y se quedaron criando polvo en los Archivos Esponjiforme. Es el caso de esta estupenda creación que he recuperado para ustedes del pasado, y que les ofrezco en primicia: se trataba de jugar a vestir al Dr. Nietzsche. Está claro que los muñequitos docentes tuvieron un precedente.




































































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