Hace mucho que dejé de pujar
Posiblemente yo fui uno de los primeros españoles en usar ebay. Corría el año 2000. Bush presentaba su candidatura a la Casa Blanca y se avecinaban cambios. Yo estaba estudiando segundo de Filosofía. Fueron esos meses cuando se empezó a gestar Esponjiforme.
E-bay ofrecía a la juventud reprimida de entonces un mundo de objetos y sueños inalcanzables en un país castigado por la hambruna y el hastío. Todos éramos ingenuos y felices. Nikochan aún se afeitaba, aunque fue más o menos entonces cuando dejó de cortarse las uñas, y Zeus Crónida aún creía que lo abducían por las noches. Éramos jóvenes, sí, y teníamos sueños. Crónida quería un intercomunicador nuevo, Nikochan un casco de Darth Vader, y yo... bueno, supongo que yo simplemente quería una vida mejor.
Fueron tiempos mústios los de principios de siglo.
El primer objeto por el que pujé fue una colección de vinilos de Jethro Tull. No sé qué pagué por ellos, pero me abocaron de manera automática a la siguiente compra, un tocadiscos. Luego estuve persiguiendo, durante meses y meses y de forma enfermiza, la caja del 25 aniversario de Jethro Tull, la "cigar box", por la que finalmente pagué 110 dólares a un canadiense muy simpático llamado Edward. Con el tiempo adquirí otra y actualmente tengo dos.
En estos seis años he ganado subastas de una tostadora de los años 40, una gramola de dos metros de alto, un proyector de super 8, una motosierra estropeada, cinco circuitos de Scalextric incompatibles entre sí y una tortita con una mancha que recuerda vagamente a Arias Navarro.
Sin darme cuenta me vi envuelto en una vorágine de pujas irreflexivas. Me alejé de mi familia y dejé de ver a mis amigos, pues necesitaba estar pendiente de que nadie me sobrepujara. Pensaba que estaba solo, pero asisto a un grupo de apoyo con personas con problemas similares: Roger, un empresario que se gastó su fortuna en libros de autoayuda de Amazon, William, que tiene múltiple personalidad y dejó el trabajo para mantener sus 27 blogs, Marie, que perdió la custodia de sus hijos por su obsesión de coleccionar miles de fotos estúpidas.
Hola, me llamo Kevin y llevo dos días sin mirar la barra de descarga del Emule.
Quizá tú también tengas un problema similar.



































































Atrás