3/15/2006

Lo que queda de Dylan

No creo que el señor Bob Dylan tenga amigos. Si los tuviera, alguno de ellos le hubiera impedido versionar a Radiohead de esta manera:



Una persona con cierta proyección pública corre el riesgo de hacer el ridículo en cualquier momento, incluso sin darse cuenta. Lo hizo el señor Enrique Iglesias en aquella famosa grabación en la que desafinaba, e incluso John Lennon permitió que Yoko Ono destrozara gran parte de sus discos en solitario. Este tipo de gente necesita buenos asesores o, en su defecto, grandes amigos capaces de llegar allí donde no llega la autocrítica.


“Aaaaaaimacriiiiiiiiiiiiiiiiii”

Por favor, que alguien le tienda una mano al señor Dylan antes de que le dé por versionar a Labordeta. Que alguien le regale un puzzle de mil piezas, una maqueta o algo que le tenga entretenido.