Arboescultura
En verano, se acaban las clases, se cierran las tiendas y los jefes se van de vacaciones. Con todo, uno se aburre mucho. Por este motivo existen los hobbies, pequeñas actividades lúdicas para desarrollar cuando se está cansado de tanta consola y de tanta tele. Como no puedo ponerme a rodar cortos (quedaría muy mal que un miembro del jurado ganase el festival), he estado buscando una ocupación digna de mi tiempo. Tras largas consideraciones, he dado con ella. Quisiera presentarles mi nueva afición: la arboescultura. La arboescultura, para los que todavía no lo sepan, es el arte de esculpir árboles, dándo forma al tronco mientras crece para crear piezas decorativas y hasta objetos funcionales como mesas o taburetes.

Es el hobbie ideal ahora que está tan de moda el diseño sueco. Yo ya he plantado mi primera silla. Calculo que dentro de diez años podré sentarme en ella.

Que se preparen los demás esponjiformes porque también estoy cultivando algo para a ellos. Nada, un detallito para decorar, no se crean. Pero podrán ponerlo al lado del cuadro que les hice cuando me dió por el punto de cruz. Qué bonito, si es que ya lo veo.




































































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