8/14/2006

James O. Incandenza

Como decía mi compañero de fatigas en un post anterior, faltan poco más de dos meses para que se elija al ganador del Festival Petit Écolier de Cinéma. Hemos recibido más de veinte cortos, sé que hay gente que está preparando los suyos, y yo estoy convencido de que el festival servirá para descubrir y consagrar la Parodia Definitiva del Cine de Arte y Ensayo. Pero también sé que no basta con regalar una camiseta y un pack de deuvedés. La gente necesita inspiración, necesita dar con una idea de esas que le levantan a uno el culo del sofá. Y para que eso ocurra, señores, no hay nada mejor que fijar la mirada en los maestros, en los que realmente saben. Yo les propongo un acercamiento a la figura de James O. Incandenza, el individuo que, sin duda, hubiese ganado el Petit Écolier de no haberse suicidado en el Año de la Muestra del Snack de Chocolate Dove.

Incandenza según Google.

Podría estar hablando horas y horas de Incandenza, pero no diría mucho más de lo que David Foster Wallace explica en “La broma infinita”, una obra magnífica que lleva el título de uno de los filmes de Incandenza. Wallace repasa la vida del cineasta, que era también doctor en física óptica, y describe brevemente su filmografía. Me limitaré a reproducir aquí el argumento de algunas de sus obras de arte y ensayo, esperando que el legado de Incandenza sirva para motivarles a todos.

“Jaula II” (blanco y negro; sonora): sádicas autoridades penitenciarias ponen a un convicto ciego (Watt) y a un convicto sordomudo en una celda incomunicada y los dos intentan inventar modos de comunicarse.

“Diversión con dientes” (blanco y negro; muda con gritos y chillidos inhumanos): un dentista (Birch) realiza dieciséis procedimientos sin anestesia en las raíces dentales de un académico (Tolan), de quien sospecha que tiene un lío con su mujer (Heath).

“Dominio inmanente” (blanco y negro con microfotografía; sonora): tres neuronas de la memoria (Fukuoka-Hearn, Heath, Voorheis con disfraces de poliuretano) en el lóbulo frontal del cerebro de un hombre (Watt) luchan heroicamente para evitar su desplazamiento a manos de nuevas neuronas de la memoria mientras el hombre se somete a un intenso tratamiento psicoanalítico.

“Homo Duplex” (blanco y negro; sonora): parodia de los “antidocumentales postestructurales” de Woititz y Shulgin, entrevistas con catorce norteamericanos llamados John Wayne, pero que no son el legendario actor del siglo XX John Wayne.

“Ceremonia del té con gravedad cero” (blanco y negro/color; muda): la completa ceremonia Ocha Kai es celebrada a dos centímetros y medio por encima del suelo de la cámara de simulación de gravedad cero del Johnson Space Center.

“El hombre que empezó a sospechar que estaba hecho de cristal” (blanco y negro; sonora): un hombre sometido a una intensa psicoterapia descubre que para los demás es frágil, vacuo y transparente y se vuelve trascendentalmente iluminado o esquizofrénico.

“El siglo americano a través de un ladrillo” (color con filtro rojo y oscilofotografía, muda con narración): a las calles históricas del centro de Boston en Back Bay se les arrancan los ladrillos y se los reemplaza con cemento polimerizado. Se filma la resultante carrera de un ladrillo individual desde su recogida como parte de una instalación artística temporal a su desplazamiento por la catapulta EWD a un vertedero en el sur de Québec hasta su uso en los disturbios anti-ONAN de enero/Whopper a instancias del FLQ, todo intercalado con ambiguas tomas de las alteraciones de un índice humano atado fuertemente con un cordel.

“Despídete del burócrata” (blanco y negro; sonora): un apurado empleado de camino al trabajo es confundido con Cristo por un chico al que ha tirado al suelo.

“En otros tiempos” (blanco y negro/color; sonora): un instructor de tenis de mediana edad, preparándose para instruir a su hijo en el arte del tenis, se intoxica en el garaje de la familia y somete a su hijo a un delirante monólogo mientras el hijo solloza y transpira.

“(El) deseo del deseo” (blanco y negro; muda): un patólogo (Lindsey) se enamora de un hermoso cadáver (“Madame Psicosis”) y de su hermana paralítica (Chumm), por la que murió al rescatarla del ataque de un niño salvaje de tamaño descomunal.

“País insustancial” (blanco y negro; muda/sonora): un impopular cineasta après-garde (Watt) sufre un ataque en el lóbulo temporal o enmudece o es víctima del error de todos de que el ataque en el lóbulo temporal (el de Watt) lo ha dejado mudo.