Estudio del cuerpo serrano

Si uno analiza con detenimiento algunos aspectos de la investigación, enseguida se percata de que hay en ella argumentos discutibles y poco rigurosos. Se dice que los cirujanos, al llevar mascarilla y al trabajar en habitáculos limpios y fríos, se conservan mejor. En cambio, los médicos seniors presentan una “tendencia a llevar pesados estetoscopios alrededor del cuello”, lo cual inclina su cabeza hacia abajo y los hace más bajos que los cirujanos, que suelen calzar zuecos.
Estudiar las diferencias fenotípicas entre distintos grupos humanos es una tarea interesante, aunque el miedo a la eugenesia haya convertido estos temas en tabúes. Recuerdo que un profesor que tuve en la Facultad se negaba a aceptar que los negros tienen enfermedades propias y que son, por lo general, más corpulentos que los blancos. La antropología actual niega la existencia de las razas, pero a veces algunos antropólogos van más allá y se atreven a negar el sentido común. Este tipo de miedos tienen su raíz en el hecho de que muchos teóricos son incapaces de separar las teorías científicas del contexto en el que éstas se formulan. Confunden, en definitiva, la metodología científica con la sociología de la ciencia y también, como decían los positivistas, el contexto de justificación de una teoría con el contexto de descubrimiento. Un teórico inmerso en esta confusión diría que la teoría de la relatividad es falsa si la hubiera formulado Hitler o Chiquito de la Calzada, por citar a dos personajes influyentes en la Historia de la Humanidad.

Todo esto me recuerda a una teoría que diseñó Heidi, una de las antropólogas de Esponjiforme, para explicar por qué abundan chicas rubias y guapas en los barrios pijos, si los comparamos con los barrios humildes. La teoría en cuestión defiende que los nuevos ricos suelen casarse con modelos suecas de veinte años. El resultado de este tipo de uniones son criaturitas rubias que visten ropa de Gucci y se matriculan en universidades privadas. No sé qué les parece el planteamiento de Heidi, pero la animo desde aquí a contactar con los investigadores del Clínic. Viendo que tienen tiempo para dedicarse a estas cosillas, seguro que se animan a validar su teoría con estudios comparativos.



































































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