Nocilla Dream

A mí no me gusta recomendar las cosas porque sí. Ayer empecé a leer la novela y les aseguro que es literatura de la buena. No es una novela ortodoxa, se compone de breves capítulos con historias interconectadas. Me recordó a La velocidad de las cosas de Rodrigo Fresán, precisamente por esta habilidad que tiene el señor Fernández de relacionar sucesos que aparecen como fragmentos separados. No es nada nuevo, mi abuela también lo hace, pero en este caso tiene mérito porque está hecho expresamente.

Por cierto, sepan que, en el punto siete del Tractatus, Wittgenstein dice aquello de que Wovon man nicht sprechen kann, darüber mub man schweigen. Traducido al idioma de la gente de la calle, vendría a ser algo así: si no sabes, ¿p’a qué hablas, eh?



































































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