La vuelta al mundo en mortadela

El 12 de abril de 1958, Jeremías Santigosa, catedrático de física en Columbia, estando en Filipinas de turismo sexual descubrió esta inmensa mortadela debajo de una hamaca del hotel. Practicó un agujero en su superfície y extrajo unos 100 kilos de carne y grasa de vacuno con los que no supo muy bien qué hacer. En el hueco que quedó en el embutido instaló una pequeña colchoneta y la Summa Theologica de Santo Tomás. No saldrá hasta haber sido la primera persona en dar la vuelta al mundo embutido en un embutido. Por ahora aún no ha salido de la isla porque en cuanto se acerca al puerto las gaviotas atacan ferozmente su habitáculo, pero él, tras casi 50 años de dar vueltas por el mismo barrio aún tiene fe y espera poder embarcar al primer descuido de éstas.



































































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