9/12/2007

Pavarotti, maestro pizzero

El mundo de la pizza está de luto. El reciente fallecimiento de Luciano Pavarotti nos ha dejado sin uno de los grandes hacedores de pizzas, maestro en la elaboración de nuevas recetas y responsable de que este entrañable manjar italiano haya traspasado fronteras. No hay suficiente espacio aquí ni siquiera para sintetizar todos sus méritos, todas sus hazañas. Cuando la pizza italiana había llegado a un punto de estancamiento tanto comercial como creativo, apareció en escena un joven Pavarotti que, aún sin experiencia pero con la habilidad del genio, superó el denominado Paradigma Margarita y revalorizó un manjar autóctono en vías de desaparición. Con la célebre sentencia “el tomate no es el fin sino el punto de partida”, Pavarotti dio a entender que la pizza tenía un potencial cuyo límite establecía la creatividad humana. La Cuatro Quesos, la Cuatro Estaciones o la Cuatro Ingredientes a Elegir (aportaciones todas ellas del cuarto periodo creativo de Luciano), revolucionaron el panorama gastronómico italiano.

Años más tarde, cuando el auge en Francia de la quiche lorraine amenazaba la expansión de la pizza en el extranjero, el maestro reaccionó y, sin renunciar a la tradición pero yendo mucho más allá de ella, recurrió a ingredientes inauditos como la piña o el plátano. Nacía así la Pizza Hawaiana, también conocida como Pizza Tropical o Pizza con Piña. Pero no contento con esto, y animado por el éxito internacional, engendró el Calzone. “La Ciencia demostró que la Tierra no era plana y cambió el curso de la Historia. Pavarotti ha demostrado lo mismo con la pizza y su aportación es igualmente revolucionaria”. Este es el veredicto de Giacomo Rossi en el libro “Anatomia della pizza”, todo un clásico de la gastronomía moderna. Pero hay más, mucho más. Pavarotti nunca se conformó con la fama y las adulaciones, era grande entre otras cosas porque poseía un enorme sentido de la autocrítica. La pizza era mejorable y por eso estableció, junto con José Carreras y Plácido Domingo, los famosos Tres Temores:
1. Que repita.
2. Que sea grasienta.
3. Que no la pueda terminar.
Tales eran los tres temores que suscitaba la pizza tal y como se había ido configurando, y teniéndolos presentes Pavarotti inventó la masa fina. Fue el colofón de una carrera dedicada a la continua satisfacción de nuestros estómagos. Es por todo ello que su figura forma parte de la Historia y merece, sin duda alguna, que le presentemos, ahora y siempre, todos nuestros respetos.