2/27/2007

La vuelta al mundo en mortadela



El 12 de abril de 1958, Jeremías Santigosa, catedrático de física en Columbia, estando en Filipinas de turismo sexual descubrió esta inmensa mortadela debajo de una hamaca del hotel. Practicó un agujero en su superfície y extrajo unos 100 kilos de carne y grasa de vacuno con los que no supo muy bien qué hacer. En el hueco que quedó en el embutido instaló una pequeña colchoneta y la Summa Theologica de Santo Tomás. No saldrá hasta haber sido la primera persona en dar la vuelta al mundo embutido en un embutido. Por ahora aún no ha salido de la isla porque en cuanto se acerca al puerto las gaviotas atacan ferozmente su habitáculo, pero él, tras casi 50 años de dar vueltas por el mismo barrio aún tiene fe y espera poder embarcar al primer descuido de éstas.

2/22/2007

Nos equivocamos de profesión

Estudiando filosofía uno era muy consciente de que no podría rentabilizar lo aprendido en términos económicos. Y por eso nosotros decidimos hacer algo tan insolvente como una página web. Teníamos poca cultura y encima no sabíamos qué hacer con ella, así que la usamos como fuente de risas y entretenimiento en un ejercicio de postmodernismo autoconsciente. Sin embargo hemos estado totalmente equivocados durante años. La cultura y la filosofía también dan dinero. Y no solo a la SGAE o a las tiendas de fotocopias.
¿Su marido es un pensador de prestigio y no sabe qué hacer con él? ¡No lo piense más y conviértalo en un peluche como han hecho en The Unemployed Philosophers Guild ! Nosotros hicimos algo similar a estos "little thinkers" cuando creamos los muñequitos docentes, pero claro, admito que no tuvimos suficiente visión comercial. Madre mía, suerte que no tengo mucho dinero, porque es que veo lo que tienen y me pongo a salibar como el perro de Pavlov.

En dicha web venden todo tipo de merchandising de filósofos, psicoanalistas y científicos: títeres, relojes, camisetas... Y si te sientes débil ante tanta oferta y te entran remordimientos cristianos ante la idea de convertirte en un pobre diablo consumista, pídete la Barrita Energética Will to Power, conviértete en un auténtico superhombre y arrasa con todo:


¡Despierta el Dioniso que hay en tí!

¿Eres un nietzscheano reconcentrado? Pues cómprate la camiseta "¿What would Nietzsche do?" para no olvidar aplicar los preceptos del filósofo locuelo en tus pequeñas decisiones cotidianas. Imagínate que estás en la cola del Pans & Company y no sabes si elegir entre el bocadillo de dátiles con crema cheedar o el bocadillo de lechal con pan de 35 cereales... La gente se agolpa detrás de tí, el señor inmigrante que te atiende no puede esperar más, estás sudando y ambos bocadillos te gustan por igual. Por un lado te encantan los dátiles, pero 35 cereales son 35 cereales... Estás a punto de salir huyendo, y agachas la cabeza para romper a llorar... pero entonces ves tu camiseta y te preguntas... "Qué haría Nietzsche?" Y sales corriendo de allí a buscar un burdel para coger la sífilis. Y sabes que esa es la decisión adecuada porque te lo ha dicho tu camiseta.

Los títeres (títeres con cabeza ¡y qué cabeza oigan!) también pueden sacarnos de muchos apuros. Imagina que tu hijo de 7 años te pregunta de dónde vienen los niños. ¿Por qué no dejar que el títere de Freud nos eche una mano? De hecho, si compramos varias figuritas, podemos organizar pequeños debates domésticos. Nuestro hijo nos pregunta sobre la esencia de lo sublime en el arte del romanticismo alemán. Pues Hegel y Schopenhauer pueden debatir sobre el tema como si estuvieran vivos. Y si no, como tienen la cabeza imantada (no porque tengan un imán, sino porque son muy listos y tienen su propia fuerza gravitatoria), pueden pegarse en la torre del ordenador o en la nevera a modo de elegante ornamento. Aunque no sé qué pensaría Adorno de acabar como adorno.

Liatrix me ha regalado seis: Maquiavelo, Platón, Schopenhauer, Hegel, Foucault y Marx. Desgraciadamente el de Nietzsche estaba agotado.

En cualquier caso paseense por su web y ríanse con sus gracietas y ocurrencietas de filósofos sin empleo. Pero no compren nada, si quieren gastar dinero para eso nos tienen a nosotros, y así todo queda en casa.

2/06/2007

Sabiduría esponjiforme

Tras cinco años en el aire, ya no les engañamos: Esponjiforme tiene una pátina filosófica con la que tendrá que convivir el resto de su vida. No se trata de pedantería, sino de deformación profesional. Hemos pasado por la Facultad de Filosofía y eso, señores, nos ha marcado más profundamente de lo que quisiéramos admitir. No en vano, tenemos una sección de citas en la que, mes tras mes, intentamos condensar parte de la herencia intelectual que hemos ido absorbiendo. Por ese motivo, me ha sorprendido que ninguna de esas citas aparezca en la lista de las frases filosóficas más célebres que publica mental_floss. Nunca creí que estuviésemos tan alejados de la Academia.

La célebre sentencia de Descartes, “Pienso, luego existo”, ocupa el cuarto puesto de este ranking de citas filosóficas. Sin embargo, según nuestro profesor de Historia de la Filosofía, Miguel Candel, que Descartes esté en esa lista es pura casualidad: "Descartes tuvo la suerte de nacer francés. Si no hubiera nacido francés, nadie lo conocería. Pero como es francés, entonces claro, todo el mundo lo conoce. Si hubiera nacido en Galicia se llamaría Cartesiño y nadie le hubiera hecho ni puto caso".

Otra cita de lo más célebre es la sentencia nietzschena “Dios ha muerto”, que ocupa el noveno puesto en la lista. A juzgar por la frase de José M. Arce, profesor de Teoría del Conocimiento, los cangrejos sabían eso, mucho antes que Nietzsche: “No conozco ningún cangrejo que vaya a misa”.

No sé si José M. Petit, profesor de Filosofía de la Naturaleza, pensaba en Leibniz cuando dijo: “Tú puedes decir que no existe el mal y después comerte un jamón” pero el caso es que Leibniz afirma que vivimos en el mejor de los mundos posibles, y se ha ganado la sexta posición del ranking por ello.

Finalmente, y en contra de la sentencia de Berkeley que ocupa el quinto puesto y que reza “Ser es ser percibido”, tenemos una cita de Francisco Caja, profesor de estética: “El ojo no existe. Tú pones un ojo en la mesa y no ve. Se necesita un cerebro. Y este es uno de los grandes problemas filosóficos”.

Afortunadamente, todos ustedes tendrán siempre un cerebro a mano.

2/01/2007

Higiene postmoderna infantil

Este blog se ha ido literaturizando poco a poco, antes nos conformábamos con postear productos del ateísmo que fuéramos encontrando por la red. Sin embargo hay veces que hay que volver a los orígenes, porque no queda otro remedio: Gellibaf convierte el agua en fluído rosa, verde o amarillo.

¿Conocen a alguien que tenga piscina?