5/27/2007

12 terapias de 12 pasos en contra de 12 adicciones y fobias cotidianas

1. Un clavo saca otro clavo: superar la adicción a estupefacientes a base cultivar zanahorias, leer a Heidegger y ansiolíticos.

2. No necesitas esos cromos: pierde la fe en el sistema de votos, conoce tus necesidades reales, lee a Diógenes y, finalmente, date de baja de ebay.

3. Melomanía: La música moderna también está hecha para tí. Cómo aceptarla tal y como es e intentar disfrutar de ella.

4. 12 maneras distintas de hacer chillar a un aprehensivo.

5. Aprender a vivir con esquizofrenia y colesterol y luego montar una camisería de caballeros o quizá una charcutería/casquería.

6. Dejar la bebida: Sustituir el alcohol por hummus.

7. Dejar el islamismo: Sustituir el hummus por alcohol.

8. Acepta tu problema y niega la evidencia.

9. El creacionismo ya no es divertido: creerse el evolucionismo en 12 pasos, desde la leve disconformidad a la militancia atroz

10. Terapia para tartamudos: la adicción no es vuestro problema.

11. Cómo superar la hermenéutica: de la lectura de prospectos farmacológicos a instrucciones on-line de software de Microsoft.

12. No necesitas más accesorios para tu iPod: 12 pasos para hacer más llevable la portabilidad.

5/26/2007

La Dama de la Guadaña

Hoy he recibido un correo electrónico de esos en cadena que decía: “si no reenvías este mensaje a todos tus conocidos en las próximas 48 horas, morirás”. Y esto me ha hecho reflexionar seriamente sobre lo cerca que estamos del abismo. La muerte nos acecha a cada momento. Si hubiese estado de vacaciones en un lugar exótico, sin internet ni nada, no habría podido reenviar el e-mail. Y no quiero ni imaginar lo que hubiera ocurrido. Lo mejor es decir: “bueno, no ha pasado nada, chicos, sigamos adelante”. Pero somos frágiles, realmente. Puedes practicar culturismo y lo que quieras, sigues siendo frágil mientras tengas cuenta de correo. Los cementerios están llenos de culturistas. Bueno, no tengo estadísticas, pero vamos, casi seguro que sí. Es probable que en los cementerios de pueblo no haya tantos, pero en las grandes ciudades me apuesto lo que sea a que podríamos encontrar, entre otras cosas, bastantes cadáveres en tanga.

La muerte traicionera ataca también por la espalda.

Epicuro decía que no temía a la muerte porque cuando ella viene tú ya no estás, y cuando estás es porque ella no ha venido aún. En este sentido, son peores las almorranas, o la regla. Aunque cuando mi novia tiene la regla yo procuro no estar, esto también es verdad. Pero en el caso de las almorranas, que son una cosa jodida, pues no sé, aunque yo esté cuando aparecen, lo llevo más o menos bien. Y aún así, teniendo almorranas y llevándolo bien, la muerte viene igual a joderte, y tu estás allí esperándola de pie, con cara de tonto.
No nos engañemos, por mucho que Epicuro dijera que ya no estás, pues es un poco como cuando suena el teléfono y gritas: “no estoooy”. En el fondo estás, y te jode igual que te estén llamando insistentemente. Quizá sin correo electrónico y sin teléfono las cosas serían más fáciles, pero Epicuro no tenía ni una cosa ni la otra y, después de sufrir almorranas durante toda su vida, la acabó palmando como todos.

5/17/2007

Juzgue usted mismo

Hoy he visto a un joven en el metro que, mientras leía el último de Auster, iba tachando con un Pilot azul las palabras, las frases o los párrafos que no le gustaban, escribiendo sus propuestas alternativas en los márgenes del libro. Su letra no era muy inteligible, pero acercándome un poco he visto que sustituía, entre otras cosas, sueño por ensoñación (qué lelo es Auster, ¡mira que no pillar el matiz!). Pero me ha parecido muy bien, qué quieren que les diga. Yo hace tiempo que defiendo el tunning literario como práctica saludable, incluso Ernst Portamnor llegó a reproducir textos de Heidegger sustituyendo algunas palabras por otras. A los más puristas les parecerá un sacrilegio, pero por algo nos enseñó Russell a distinguir el tipo del ejemplar: aunque la obra original pertenezca a su autor, el ejemplar es mío porque lo he pagado y hago con él lo que me da la gana.

Al final, todos seremos juzgados.

Sin embargo, deberíamos preguntarnos lo siguiente: ¿qué pasa cuando el que juzga y corrige a los demás es tonto del culo? El propio Heidegger dijo que toda la metafísica occidental había seguido un camino equivocado, pero que no era nada grave porque allí estaba él para solucionarlo. Cuando uno echa un vistazo a lo que escribió después, se da cuenta de que el tipo merecía unas cuantas collejas, las mismas que su madre no le había dado en su momento. Yo mismo, metiéndome con un filósofo de su talla (creo que era metrosesenta), me estoy ganando la enemistad de unos cuantos catedráticos de metafísica. Pero es que esto está de moda, señores. ¿Es que acaso no han visto Factor X? El programa en cuestión se basa íntegramente en el gusto que da ver a Miqui Puig humillando a unos candidatos convenientemente seleccionados para facilitarle el trabajo. Eso sí, Puig es un mero aficionado si lo comparamos con el gran Gregory House, ese genio carismático que desprecia con estilo y con motivos, porque por lo visto todos los que le rodean son tirando a subnormales. Obviamente, los médicos de verdad se tronchan con las tonterías que diagnostica (por si alguien lo dudaba, el rigor científico de la serie está al nivel del de Cuarto Milenio), pero nosotros pasamos un rato agradable descargando tensiones y regocijándonos cuando pone en evidencia a los que no le llegan a la suela del zapato. De pequeño conocí a un chico, también muy carismático, que se dedicaba a perseguir a los gatos de su pueblo para levantarlos dos metros del suelo a base de patadas. Les juro que el placer que obtenía con ello era, en esencia, el mismo que le provoca a Miqui Puig esa sonrisita tan característica de cínico despreciable.

5/13/2007

España, país competitivo

La personita humana es un ser altamente competitivo. Ello justifica la existencia de los Juegos Olímpicos, Eurovisión, los Castellers, las oposiciones funcionariales y otros tantos eventos lúdico festivos destinados a premiar a los mejores en lo suyo. Reproduzco a continuación una lista de las competiciones españolas más reseñables de los últimos tiempos.

Concurso Yisucrai’s de Apariciones del Señor en Lugares Públicos, celebrado anualmente en Albujera (Valencia).

Premio Nacional de Teorías Españolas de la Conspiración (se celebraba en Alcurnión de la Sierra pero se anuló en 2006 al ponerse en duda la honestidad del jurado).

Carrera Semanal de Viejos Minusbólidos en la pendiente principal de la urbanización La Florida (Sevilla).

Concurso Internacional de Amos que se parecen a su Perro, de Perros que se parecen entre ellos y de Amos que se parecen al Perro de Otro, celebrado cada tres meses en Fervís (Osona).

Liga Española “Petit Oiseau” de Lanzamiento de Enanos, celebrada anualmente en la cumbre del Pedraforca.

Competición Nacional de Argumentos Contundentes en contra de la Piratería Musical, cada día en la sede de la SGAE en Madrid.

Concurso Nacional de Imitadores de Apisonadoras, Grúas, Excavadoras y otros Vehículos Motorizados de Uso Industrial, celebrado cada dos años en Tarragona.

Premio Anual al Mejor Aparcador en Doble Fila, otorgado por la Dirección General de Tráfico en su sede en Madrid.

Concurso Regional de Bebés Feos, celebrado trimestralmente en Reus.

Competición Bianual de Funcionarios Bordes de la Generalitat de Catalunya, celebrada en Palau de Plegamans.

Premio Nacional de Guionistas Españoles que Trabajan de lo Suyo, otorgado anualmente en la sede de la Fundación Alma.

Concurso Quincenal de Catedráticos que Hacen como que Hablan Bien el Inglés, celebrado en la Universidad de Barcelona.

Premio “Tienes que verla” al Mejor Recomendador Español de la Serie House, otorgado cada mes en la sede principal del Grupo Prisa.

Concurso Anual de Mezcladores de Refranes “Tanto va el cántaro a la fuente que al final aguas mil”, declarado desierto desde 2005.

Maratón Anual de Ciegos sobre Pavimento Mojado, celebrada en Orense.

Festival L’Oréal de Feas Resultonas, celebrado cada dos años en el IFEMA.

Si saben de más competiciones dignas de mención, colaboren en los comentarios.

5/11/2007

Fuga de cerebros

Ni “kasualmente” ni puñetas. Unos listos se han apropiado del logotipo de Esponjiforme y lo han metido en el cartel de una obra de teatro sobre un calvo con perilla que mira mal a las personas. No nos molesta el plagio, y menos en estos tiempos de constante intertextualidad, pero nos fastidia un poco la mala educación. Porque no les costaba nada enviarnos un e-mail, les juro que no mordemos a nadie. Hace tiempo recibimos uno de El País, ni más ni menos, pidiendo permiso para utilizar, precisamente, esta misma imagen. Esto es la profesionalidad. Lo otro… bueno, lo otro es simplemente teatro catalán.
Actualización: el tipo del cartel nos ha respondido en un foro. Parece que hay intención de arreglar las cosas.